Natyevas
domingo, 19 de agosto de 2012
Una sonrisa genera confianza.
Seguramente haz tenido alguna oportunidad en que quiciste hacer algún trámite en alguna oficina, y tuviste que afrontar una mirada muy seria y en algunos casos un trato poco cortéz; el caso es que no todas las personas dedicadas a trámite o atención al cliente consideran que el punto de la sonrisa es importante al momento de saludar a un cliente, o usuarios hablando del sector público.
El hecho de que las personas en los puetos anteriomente descritos muchas veces no tengan la predisposión de sonreir, se debe a que quizas no recibieron alguna capación puntual respecto a este tema, no estuvieron atentas al momento de que se abordaba el tema en alguna charla, o no tienen las ganas de mostrar una sonrisa, o quizas no tienen motivos para hacerlo.
¿Motivos? puntualizando en esta parte de los motivo llegamos a tocar a la motivación, aquella que debe ser puesta siempre por el empleador y el entorno en el que una persona trabaja; sin embargo que es lo que sucede cuando uno mismo tiene que tener ¿automotivación?. Todas las personas sin excepción tenemos problema en nuestra vida, pues sin los problemas dicen que la vida no sería vida, y como estamos vivos los tenemos.
Pero vámos porque abordas ahora el tema de los problemas, se preguntarán; pues si nosotros no sabemos manejar nuestros problemas terminaremo por aburrirnos de la vida, por aburrirnos de las personas que conocemos y por aburrirnos de los que no conocemos, clientes, usuarios, etc.
Ahora bien la solución consiste en que toda persona que tiene contacto con los clientes y usuarios; tenga a bien conocerse así misma para gestionar adecuadamente sus problemas; y que entren en total conciencia de que sus problemas deben recibir toda la atención pertinente en otros horarios que no sean horarios de trabajo, además es muy saludable concentrarse en hacer bien una cosa, para guardar energía.
Y esta concentación implica atender como todo un profesional a nuestros cliente y usuarios, demóstrándoles confianzan con la sonrisa, siendo puntuales en los requisitos que necesita, siendo rápidos al atenderle. Si así fuere créanme que a todas las personas nos daría mucho gusto de hacer trámites, pagos, reclamos, etc.
Sin embargo no está demás sugerir la capacitación pertinente a toda las personas que tengan contacto con los clientes y usuarios por bien de todos los peruanos y peruanas.
jueves, 16 de agosto de 2012
LAS 4 VIRTUDES PARA ENFRENTAR LAS DIFICULTADES
La filosofía nos enseña que las virtudes son poderes latentes que todos
poseemos. Estos poderes son los que necesitamos conocer y desarrollar para
hacer uso de ellos en los momentos en que la vida nos pone a prueba.
Son muchas las virtudes, sin embargo, Platón señala cuatro fundamentales:
templanza, fortaleza, prudencia y justicia.
1° La Templanza como moderación, implica el control
de nuestras emociones para que no nos esclavicen y condicionen nuestro
comportamiento."Nada en exceso" (Templo de Apolo en Delfos).
2° La Fortaleza es la capacidad para superar las
dificultades. En tiempos de cambios es la virtud con la que más hay que
trabajar. La fortaleza es lo más opuesto a la cobardía o actitud miedosa que
nos paraliza o nos lleva a una constante búsqueda de comodidad.
Algunos de los componentes de la fortaleza son:
- El valor: La energía necesaria para empezar algo y para resistir.
- La paciencia: Base de la resistencia. Nos impide caer en la falta de esperanza y en la tristeza.
- Fidelidad a nuestro ideal de vida o proyecto vital.
- La perseverancia o mantener el esfuerzo dentro de la fortaleza. Nos ayuda a ser duros con nosotros mismos y resistir; impide ser caprichosos y débiles ante cualquier contratiempo.
- Sentido del deber ético: Hacer lo que nuestra reflexión y experiencia nos dicen que es lo mejor para nosotros y para los demás.
- ¡Y sentido del humor! Para no tomarnos las cosas demasiado en serio. La fortaleza es un sano espíritu de victoria.
3° La Prudencia es la capacidad para medir el
alcance de nuestras acciones (que no es exceso de reflexión ni tiene que ver
con el miedo ni la prevención). Es pensar antes de actuar; y pensar lo más
rectamente posible.
4° La Justicia es la corona que ganamos por la
práctica de las anteriores.
Si acercamos las virtudes de Platón a nuestro mundo actual, veremos que
sí nos resultan de muchísima utilidad:
- La justicia, nos ayuda a elegir en cada momento lo mejor, sin dañar a nadie ni a nada innecesariamente. Por ello, hay que hacer de ella nuestra meta en la vida.
- La moderación, nos impide dejarnos llevar ni atar por las pasiones.
- La prudencia, nos sirve para concretar nuestro proyecto vital y saber rectificar cuando sea necesario.
- La fortaleza, para iniciarlo y mantenerlo, haciendo los cambios de rumbo que exijan las circunstancias, pero sin desviarnos del puerto al que queremos llegar.
Javier Saura, Nueva Acrópolis España. Adaptación. Parte II - Boletín Filosófico Cultural 197.
viernes, 13 de julio de 2012
EL SECRETO PARA SER FELIZ
Hace muchísimos años, vivió en la India un sabio, de quien se decía
que guardaba en un cofre encantado un gran secreto que lo hacia ser
un triunfador en todos los aspectos de su vida y que, por eso, se
consideraba el hombre mas feliz del mundo. Muchos reyes, envidiosos, le
ofrecían poder y dinero, y hasta intentaron robarlo para obtener el
cofre, pero todo era en vano. Mientras más lo intentaban, más infelices
eran, pues la envidia no los dejaba vivir.
Así pasaban
los años y el sabio era cada día más feliz. Un día llegó ante él un
niño y le dijo: "Señor, al igual que tú, también quiero ser
inmensamente feliz. ¿Por qué no me enseñas qué debo hacer para
conseguirlo?" El sabio, al ver la sencillez y la pureza del niño, le
dijo: "A ti te enseñaré el secreto para ser feliz. Ven conmigo y
presta mucha atención: En realidad son dos cofres en donde guardo el
secreto para ser feliz y estos son mi mente y mi corazón, y el gran
secreto no es otro que una serie de pasos que debes seguir a lo largo
de la vida”.
El primero, es
saber que existe la presencia de Dios en todas las cosas de la vida, y
por lo tanto, debes amarlo y darle gracias por todas las cosas que
tienes.
El segundo, es que debes
quererte a ti mismo, y todos los días al levantarte y al acostarte,
debes afirmar: yo soy importante, yo valgo, yo soy capaz, soy
inteligente, soy cariñoso, espero mucho de mi, no hay obstáculo que no
pueda vencer: Este paso se llama autoestima alta..
El tercer paso
es que debes poner en práctica todo lo que dices que eres, es decir,
si piensas que eres inteligente, actúa inteligentemente; si piensas
que eres capaz, haz lo que te propones; si piensas que eres cariñoso,
expresa tu cariño; si piensas que no hay obstáculos que no puedas
vencer, entonces proponte metas en tu vida y lucha por ellas hasta
lograrlas. Este paso se llama motivación.
El cuarto paso es que no debes envidiar a nadie por lo que tiene o por lo que es, ellos alcanzaron su meta, logra tu las tuyas.
El quinto paso
es que no debes albergar en tu corazón rencor hacia nadie; ese
sentimiento no te dejará ser feliz; deja que las leyes de Dios hagan
justicia, y tu perdona y olvida.
El sexto paso
es que no debes tomar las cosas que no te pertenecen, recuerda que de
acuerdo a las leyes de la naturaleza, mañana te quitarán algo de más
valor.
El séptimo paso, es que no debes maltratar a nadie; todos los seres del mundo tenemos derecho a que se nos respete y se nos quiera.
Ser
feliz depende de cada uno, es una actitud constante ante la vida. Ser
feliz es consecuencia natural de acercarse cada vez más a lo mejor de
uno mismo y hacer que eso sea lo que marque nuestras acciones.
Fuente: Boletin Filosofico Cultural Nro. 121 - Nueva Acropolis Perú
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